Del muerto al Huerto- Empresa Americana convierte a los muertos en compostaje

Una empresa Americana quiere transformar los cuerpos en compost y así convertir la muerte en un ciclo reciclable.

“Recompose offers an alternative choice to cremation and conventional burial methods. Our service – recomposition –  gently converts human remains into soil, so that we can nourish new life after we die.”

RECOMPOSE

A partir del 1 de mayo de 2020 en el estado de Washington va a ser legal convertir a nuestros muertos (los suyos) en abono para nuestro jardín. La iniciativa es de una empresa llamada Recompose, quienes en su ideología remarcan que lo más importante es crear un sistema eco-sostenible con la tierra y, de ese modo, devolverle nuestros cuerpos al morir.

La materia orgánica se descompone, eso lo tenemos todos claro. Cuando nos entierran en un cajón bajo tierra, es cuestión de algunos años que los gusanos hagan su trabajo y no quede más que un montón de huesos dentro de un cofre muy caro que estará ocupado por otro individuo al paso de los años.

Conservar nuestra cáscara mortal es una tradición que se remonta a grandes civilizaciones antiguas (y no tan grandes) ya nuestros antepasados paleolíticos utilizaron métodos de entierro para recordar a sus seres queridos. Los egipcios perfeccionaron su protección de los cadáveres porque creían que en un futuro su cuerpo volvería a ser utilizado.

Conservar los cuerpos tiene influencias religiosas, culturales y climáticas.

La inmortalidad del alma es algo que también se repite en el cristianismo y el dogma de la resurrección, que habla de respetar y la venerar los cadáveres de nuestros difuntos. El ritual cristiano se fue perfeccionando y con el tiempo los cementerios crecieron en vertical horizontal y todas las direcciones espaciales que podáis imaginar, hay cementerios que incluso son más grandes y ostentosos que algunos barrios pobres de muchas ciudades del mundo.  Los muertos se han convertido en un “compañero de piso” más, uno que no lava los platos y que está todo el día tirado en el sofá. La sombra de la resurrección nos acompaña hasta nuestros días, pero, ¿os haría gracia ver a un puñado de cadáveres putrefactos levantándose de sus tumbas?  

En 1963 el cristianismo autoriza la incineración como método de inhumación, aunque la mayoría de religiones ya utilizaran el fuego desde hace bastantes siglos (a excepción de musulmanes y judíos) un avance claro en los métodos funerarios.

No podemos negar que los rituales funerarios del pasado nos han permitido entender la historia y que, desde un punto arqueológico, los enterramientos representan un proceso de preservación cultural, étnica y “biológica” muy importante para el estudio de nuestras culturas. Geológicamente sabemos que el material orgánico se descompone y que en el pasado la gran acumulación de materia orgánica ha dado lugar a combustibles fósiles (siempre y que seas plancton).

Recompose lanza al mercado una idea innovadora en la que introducen el cuerpo en una cámara de compostaje junto con materia orgánica como alfalfa, astillas y madera. El proceso produce 0.76 m2 de tierra fértil para tu jardín, aunque si no lo tienes puede ser un problema. Quizá sea una idea de un país idílico y futurista, pero más allá de la ciencia ficción que nos pueda parecer, con este paso nuestros entierros tradicionales y protectores de cadáveres casi se queden al nivel de un relato de terror de Edgar Allan Poe.

y a ti, ¿ Qué te parece esta iniciativa?

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